domingo, 21 de noviembre de 2010

Anales (extraído) 5

"Cielo" de Claudio Rodríguez (Alianza y condena)

Ahora necesito más que nunca
mirar al cielo. Ya sin fe y sin nadie,
tras este seco mediodía, alzo
los ojos. Y es la misma verdad de antes
aunque el testigo sea distinto. Riesgos
de una aventura sin leyendas ni ángeles,
ni siquiera ese azul que hay en mi patria.
Vale dinero respirar el aire,
alzar los ojos, ver sin recompensa,
aceptar una gracia que no cabe
en los sentidos pero les da nueva
salud, los aligera y puebla. Vale
por mi amor este don, esta hermosura
que no merezco ni merece nadie.
Hoy necesito el cielo más que nunca.
No que me salve, sí que me acompañe.


Cuaderno de bitácora (domingo, 21 de noviembre) con imágenes de google:

Ignacio Bosque, a quien tengo que leer no con mucho gusto.

María Valverde, siempre siempre no preciosa, ¡sino mucho más!

Los detectives salvajes de Roberto Bolaño. No tuve que haberlo empezado.

Merma de Benito del Pliego, futura reseña (descompuesta todavía en el aire).

Metamorfosis de Ovidio, carne de cañón.

El ingenioso hidalgo..., tan eterno y tan ameno al mismo tiempo.

jueves, 18 de noviembre de 2010

Verdadera(mente)

Hoy tengo un día de ésos en que mandaría

todo a hacer puñetas


Luis Eduardo Aute



De mis dudas, Señor, soy yo mi fantasma


—y esa mirada rubia, ese horizonte

de palmeras y casas bajas creo

plenamente que a mí me salva... — por

la noche, antes del sol y sus lechosos astros,

cuando las ideas sólo son veneno

y mi cuerpo activista derrotado,

imbécil y pelele...


pero tras el telón

y los cartuchos blue-black me esperas

tú con el libro de la vida y gritas

a la tierra que me sigues queriendo.

lunes, 15 de noviembre de 2010

Anales 4

Será que este paisaje
llano siembra en mis ojos las raíces
de los tiempos que aún siguen implícitos
en la memoria.

Vino, ganchas, bombos y gachas.





Imágenes de Tomelloso.

sábado, 13 de noviembre de 2010

¡Serás puta!

Me fascina la incertidumbre y ahora, cansado yo y metido en la cama, que me duermo, que no me duermo, que tengo que rezar, que me da pereza, pienso si eras tan puta, queridísima incertidumbre, cuando te crearon aquéllos que dicen llamarse nubes y polvo,

porque hoy, volviendo por la carretera de Medina del Campo, las nubes estaban súper pegadas a las montañas como si fueran un lienzo blanco... ¿para que no cogieran polvo?

Sin embargo, ahora pienso que pienso mucho y, socráticamente, que no sé nada. ¡Oh!, pero cómo eres tan puta. Y no lo digo yo, sino el sueño y la vista cansada (junto con la miopía y lo otro que tengo, quienes también hacen lo suyo): yo creo a ciegas que eres preciosa y que me metería contigo en la cama (junto con un cabello largo, castaño...).

sábado, 6 de noviembre de 2010

Anales 3

Y es bello. Y eso no puede negarse.
Al cielo, arriba, se pierde,
semejante a una gran torre de lluvia
y ladrillo, en segundo plano, frente
a los ojos vespertinos
de aquellos que pasean.

viernes, 29 de octubre de 2010

"Sólo echamos de menos en Siberia..."

-Vamos, mamá: tenemos una familia que está loca.
-Lo que pasa, Sergio, es que si no se sabe, si no se conoce, pues sólo se puede suponer.


Sólo echamos de menos en Siberia
canciones populares
y cerveza.

Aníbal Núñez

domingo, 24 de octubre de 2010

"... y es un abismo vivir juntos."

-Hoy es el cumpleaños de tu abuelo.
-Mamá, si él estuviera aquí, ¿qué crees que diría de todo ésto?
-Si él estuviera aquí, nada de ésto habría ocurrido.

Es muy interesante imaginar que hubiera pasado si... La misma pregunta curiosa en las clases de Historia, la misma pregunta ahora en la mesa, comiendo con mi madre. Es como dar un buen trago a un Redbull o como dar el primer sorbo a esa cerveza que tienes delante, nueva para ti, posiblemente extranjera (centroeuropea lo más seguro), con una graduación muy superior a la de la típica cerveza que se bebe, cuyo sabor es curioso sentirlo dentro de la lengua y, así mismo sentir el alcohol que no sabe por dónde irse. Me encanta pensar y escaparme con el pensamiento fuera de mi cuerpo y de mi vida. Disfruto tanto imaginando y deseando que se puede pugnar con la muerte, y que se la puede vencer -quizá éso explica porqué creo en lo que creo-. Mi abuelo Mariano no sabe que fui un alumno que se esforzó bastante por sacar buenas notas, que me sentí a veces feliz, a veces triste; que ya no quiero ser pintor ni de Corte ni de nada y estoy estudiando Filología Hispánica, y que ahora imagino que él está de copiloto en el Nissan Primera que fue el primer coche de mis padres, que le estoy contando quién fui, quién soy y que no quiero esforzarse en decidir quién seré -que ya la vida me lo diga-, y que, mientras escuchamos el último disco de Pereza (dos vidas hacen falta para convencerme), bajamos por el Paseo de la Chopera y pensamos que el silencio es banal y vanidoso, y que la vida nos está dando una segunda oportunidad, a pesar de sus muchos pesares.


La vida, luego, ya es nosotros
hasta el extremo más inmundo.
Porque quererse es un castigo
y es un abismo vivir juntos.

Jaime Gil de Biedma

Alterae res

Vídeo realizado por Alma Prieto